domingo, 16 de enero de 2011

En el cielo.


Es un día como cualquiera, estoy caminando a su lado, mi estomago dolió durante toda la mañana de nervios por verle. Cuando al fin nos encontramos y empesamos a caminar mi nerviosismo desaparecio.

En un momento paró de caminar me miró y yo entendí, iba a besarme, me acerqué confiada con una sonrisa divertida en la cara, rosamos nuestros labios y todo explotó.

Era el cielo estar de esa forma. Pero ya no lo es tanto... porque muchas cosas han cambiado.
Este juego ya no tiene tanta gracia, ya no es divertido, ya no tiene color.

No hay comentarios:

Publicar un comentario